Coaching ontológico para
personas que dirigen personas.
Cuando decides mejor, todo lo demás cambia.
No te falta capacidad. Te sobra ruido.
Quien dirige no suele tener un problema de conocimiento, sino de orden interno: demasiadas urgencias, demasiado peso acumulado para pensar con claridad. Y cuando no hay claridad, hasta las decisiones fáciles pesan. No necesitas más información. Necesitas un espacio para pensar.
Tu rendimiento no depende de añadir horas al día. Depende de quitar el ruido que te desconcentra. La urgencia quema el día; la estrategia diseña el año.
Un espacio propio, fuera del ruido del día a día. Sin agenda. Sin urgencias.
Separar lo que es tuyo de lo que no. Lo que importa de lo que solo distrae.
Volver a decidir desde un lugar más claro, más honesto y más tuyo.
En las sesiones emerge. Entre sesiones se produce el cambio.
Antes de ser coach, fui coachee.
Durante años mi trabajo consistió en decidir, resolver y encontrar respuestas. Cuando me senté al otro lado descubrí algo distinto: a veces no necesitas que alguien te diga qué hacer, sino una conversación que te deje ver lo que no estás viendo.
Ahí experimenté lo que significa separar los hechos de las interpretaciones, reconocer patrones propios y convertir una reflexión en una acción diferente. Y aprendí algo esencial: el proceso es del cliente. El coach no dirige, no diagnostica y no tiene por qué tener mejores respuestas que tú. Escucha, pregunta, observa y, cuando hace falta, reta.
Después me formé como coach ejecutivo. Por eso conozco las dos sillas: la del directivo que lleva años decidiendo y respondiendo por otros, y la del cliente que un día necesita parar ante algo importante y preguntarse qué no está viendo, qué depende de él y qué quiere hacer distinto.
Cinco cosas que aprendí desde la otra silla.
Descubrir algo que estaba delante, pero que tu forma de mirar no te dejaba reconocer.
Separar lo que está ocurriendo de la historia que te estás contando sobre ello.
Pasar de entender qué debería cambiar a probar una forma distinta de actuar.
Dejar de sostenerlo todo y recuperar capacidad de respuesta sobre lo que sí depende de ti.
El aprendizaje más incómodo para quien lleva años dirigiendo.
¿En cuál te reconoces?
Cambia el cargo, no el ruido. Si decides para otros y te falta espacio para pensar, alguna de estas eres tú.
Tienes la última palabra en todo. Y cuanto más arriba, más solo se decide. Aquí trabajas las decisiones de dirección sin el ruido de la urgencia.
Respondes ante la dirección y sostienes a tu equipo a la vez. Aquí ordenas esa posición intermedia y recuperas criterio para decidir sin quemarte.
Montaste el negocio tú y casi todo sigue pasando por tu cabeza. Aquí paras, ordenas el caos de fundar y diriges con más cabeza y menos desgaste.
Cuidas el desarrollo y el clima de toda la organización. Aquí tienes un formato concreto, seis sesiones, para acompañar a tu talento sin programas eternos.
Médico, abogado, arquitecto… y además diriges un equipo. Nadie te formó para liderar a otros, pero te toca decidir por ellos cada día.
- claridad
- orden
- preguntas útiles
- decisiones concretas
- un proceso breve y bien estructurado
- recetas rápidas
- consejos prefabricados
- motivación superficial
- un proceso indefinido
- que otra persona decida por ti
No es terapia, ni formación, ni consultoría. Y una pregunta antes de escribirme: ¿en qué línea de tu cuenta de resultados se va a notar que has pasado por este proceso? Si no tienes respuesta, todavía no es el momento.
6 sesiones. Ni una de relleno.
Hay una estructura y una forma de trabajar. Seis sesiones, cada una con un propósito. Pero el proceso se adapta a ti: a tu contexto, a tu responsabilidad y al momento profesional que estás viviendo.
Exploramos tu punto de partida. Escucho lo que dices y lo que omites, y separamos una cosa de otra: lo que pasó, y lo que te has contado sobre lo que pasó. Lo que consta y lo que te cuentas no son lo mismo, y esa distancia ya es media sesión.
Cuestiono contigo las asunciones que hoy estrechan tus opciones. Identificas qué parte del conflicto está bajo tu control y qué cargas externas debes soltar.
Rastreo contigo cómo decides bajo presión. Cambiamos el "¿por qué ha fallado?", que solo produce excusas, por el "¿para qué sirve lo que hagamos ahora?". Y revisamos el criterio que produjo la decisión, no solo la decisión: si no, se repite.
Amplías tu perspectiva frente al problema. Alineas tu identidad y valores con el tipo de líder y de resultados que tu organización exige hoy.
Generas opciones estratégicas que antes no estaban sobre la mesa. Estructuras esa conversación o movimiento que llevas tiempo aplazando.
Ninguna sesión termina en teoría. Termina en un compromiso con día y hora, dicho en voz alta por ti. Sin fecha no es un compromiso: es una intención.
Cada sesión cierra igual: recapitulo con tus palabras, no con las mías. Un solo compromiso, con día y hora. Y una frase tuya para cerrar. Nunca cerramos en frustración.
Un formato pensado para directivos ocupados.
Tiempo real de trabajo, sin relleno ni reloj de por medio.
Sin grupos. Solo tú y el trabajo que tienes encima de la mesa.
Desde tu despacho o donde estés, integrado en tu agenda como una reunión más.
mejor en persona.
Siempre que es posible, recomiendo que la sesión inicial sea presencial: ayuda a construir la confianza y a leer mejor el contexto. No es obligatoria: el proceso funciona íntegramente online. Pero si prefieres esa cercanía, preparo un presupuesto a medida que contempla el desplazamiento. Las sesiones presenciales se presupuestan aparte por logística y tiempo; el formato base es online.
Seis sesiones. Por selección.
Estoy abriendo un primer grupo para trabajar el método con casos reales antes de abrirlo del todo. Las plazas son limitadas y se cubren por selección.
Las ofrezco entre quienes reciben la Carta del Arquitecto. Ahí escribo lo que veo dentro de las organizaciones, así que quien la lee ya sabe cómo pienso. Es el mejor punto de partida para seis sesiones.
¿Lo quieres para tu equipo? Programa a medida para empresa, bajo propuesta (RR. HH. / Dirección).
Todavía no tengo testimonios. Tengo esto.
Prefiero empezar por quienes van a ser los primeros. Mientras tanto, esto es lo que hay en su lugar.
La de quien decide y responde por otros, y la de quien se sienta a mirar sus propias decisiones. He estado en las dos, y la segunda me enseñó más.
No dirijo tu vida, no te digo qué hacer y no necesito saber de tu negocio más que tú. Escucho, pregunto, observo y, cuando hace falta, reto.
Ni para compadecerme de tus retos. Estoy para que conserves la lucidez con la que decides. Si mides tu valor por los aplausos de tu consejo, eres su rehén: aquí trabajamos lo contrario.
¿Te resuena? Hablemos.
Una primera conversación para conocernos y ver si tiene sentido para ti. Sin presión y sin venta. Me cuentas dónde estás y vemos juntos si encaja con tu momento.
Fundado por Herminio J. Cruzado.
6sesiones trabaja la claridad individual de quien decide. Cuando el reto no es solo personal, sino que necesita ordenar sistemas, estructuras y gobierno de toda la empresa, ese trabajo vive en su firma.
Si buscas ordenar toda tu organización, conoce su trabajo en arquitectura organizacional →Lo que sueles preguntarte antes de dar el paso.
¿La primera conversación tiene coste?+
No. Es una conversación para conocernos y ver si tiene sentido trabajar juntos.
¿Esto es coaching?+
Sí. Coaching ontológico: trabajamos sobre cómo observas una situación, qué interpretaciones haces, cómo conversas y cómo decides. En la práctica, un espacio para parar, ordenar y decidir mejor.
¿Cuánto dura cada sesión?+
Entre 60 y 70 minutos. Tiempo real de trabajo, sin relleno.
¿Online o presencial?+
El proceso está diseñado para funcionar 100% online. La primera sesión, si es posible, la recomiendo presencial por cercanía; se presupuesta aparte por desplazamiento.
¿Es confidencial?+
Del todo. No hay informe a tu consejo, ni reporte a nadie, ni valoración sobre ti en ningún sitio. Lo que se habla en sesión se queda en sesión.
¿Y si lo quiero para mi equipo?+
Hay formato para empresa, bajo propuesta para RR. HH. y Dirección.
¿Y si no encaja?+
Te lo digo yo el primero y te oriento dónde mirar.
Confidencialidad, sin excepciones. Presencia entera en cada sesión. Criterio, no complacencia. Y si no encaja, te lo digo yo el primero.
Las seis sesiones completas. Hacer lo acordado entre una y otra, que es donde se produce el cambio. Y honestidad, también cuando incomode.
Cuéntame qué quieres conseguir.
Escríbeme unas líneas. Te propongo una primera conversación para conocernos.
herminio@6sesiones.es